Grand Plaza Hotel & Wellness
Acerca de Grand Plaza Hotel & Wellness
Hotel con habitaciones refinadas, algunas con zona de estar, restaurante informal, piscina termal y spa.
Servicios y Características
Opiniones de Clientes
Florencia Ferreyra
Es un sitio muy acogedor, se come super bien y se está a gusto sin ruidos. Joan nos ha atendido muy bien, es atento y sabe leer las necesidades de los clientes de inmediato, su servicio ha hecho que varios de nuestros amigos quisieran volver al hotel después de una cena y nosotros estamos encantados siempre con él. Nuestro grupo reservó en las instalaciones para una convivencia de varios días y todo genial. Gracias!
ROBERT
Nuestra experiencia en el Grand Plaza Hotel & Wellness de Andorra la Vella ha sido sencillamente sorprendente 😊 Cuando cruzas las puertas de un hotel de cinco estrellas esperas excelencia… sin embargo, aquí el resultado va mucho más allá, es sublime!. Desde el primer instante, la calidad del aire y el aroma que te envuelven al atravesar el umbral del hall ya te indican que estás entrando en un lugar especial. La iluminación, la arquitectura, la decoración, los sofás, la música… todo está pensado para generar calma, bienestar y elegancia. La atención personalizada marca la diferencia: una sonrisa sincera, una caricia a nuestra mascota, un trato cercano y respetuoso que te hace sentir en casa. El confort de la habitación, la privacidad, la impecable higiene, la ropa de cama, el descanso profundo en un gran colchón y hasta una cuna preparada para Ashton hablan de un cuidado exquisito por cada detalle. El spa, perfectamente mantenido y equipado, es un auténtico refugio de bienestar. La restauración y el servicio del personal destacan por su profesionalidad y delicadeza. Y como broche, el pianista de los sábados enamora el ambiente, mientras los botones hacen tu regreso más fácil ocupándose de tu equipaje con una amabilidad impecable. Detalles como estos no se improvisan. Se sienten 😍. Y en el Grand Plaza Hotel & Wellness de Andorra la Vella, se viven ❤️ Sin duda, un hotel al que siempre apetece volver. ROBERT, SU and our pet ASHTON
Martin GarciaLires
Vacaciones en familia inmejorables!!! Acabamos de volver de pasar unos días esquiando en Andorra con familia y amigos y nos hemos alojado en este maravilloso hotel. La elección ha sido perfecta. La ubicación es inmejorable, en el centro de la ciudad. Tiendas, bares, restaurantes... teníamos todo a mano. Además el hotel es perfecto, con un desayuno difícil de mejorar y los restaurantes también. Pero lo que realmente es increíble es el SPA... Y para hacer la experiencia todavía mejor, cuentan con un transfer propio que nos llevaba directamente al funicular a tan solo 10 minutos. Gracias por todo al equipazo de Plaza Hoteles. Volveremos!!
Alexandra Gomes
Quartos Premier muy abajo de um 5* Baño muy pequeño. Mucho calor e sin posibilidad de regulación del aire acondicionado … de recepción me dijeron para abrir la ventana. Buena localización El desayuno es bueno y hasta las 10h30, pero si vas a la 10 nadie te pone cubiertos, no te recogen los platos y tienes que buscar alguien para pedir algo extra que quieras de la lista … nadie va a tu mesa Sérvio de tomo service muy malo… frío, sin platos , sin cubiertos El SPA es buenísimo, aunque no sean muy simpáticos. Sin calidad para um 5*
Juan Ricardo Torrico Martinez
Uno de los mejores hoteles del centro de Andorra, ubicación 10 y equilibrado en la relación calidad precio. Cocina mediterránea y variada y se puede comer sin que sea demasiado caro o puedes darte un homenaje. Lo mejor sin duda el encargado Joan, está atento a todo y con ganas de subir el nivel de todo! Muy Recomendado ✅
Sandra Lineira
Desde el momento en que cruzamos la puerta del hotel supimos que no estábamos ante un alojamiento más, sino ante un lugar pensado para cuidar de las personas. Más allá de las instalaciones —cómodas, elegantes, bellas, repletas de arte y cuidadas al detalle—, lo que realmente ha convertido este fin de semana en algo inolvidable ha sido el trato humano y la atención recibida por todo el equipo. No se han limitado a ser amables: han estado pendientes de cada detalle, con una sensibilidad y una calidez difíciles de encontrar hoy en día. Nos hemos sentido escuchados, acompañados y, sobre todo, sinceramente bienvenidos. Los pequeños gestos personalizados, las sorpresas llenas de intención y el modo en que han sabido anticiparse a nuestras necesidades han dado a la estancia un carácter profundamente especial y emotivo. Es de esos lugares en los que uno no solo descansa, sino que se lleva algo más: recuerdos, sensaciones y la certeza de haber estado en buenas manos. Gracias a todo el equipo por convertir un simple fin de semana en una experiencia que guardaremos con auténtico cariño; en especial, a Xavier, María, Sofía, Óscar… Sin duda, un hotel al que volver y que recomendaré siempre que alguien busque algo más que “un buen sitio donde dormir”: un lugar donde te hacen sentir en casa, pero mejor.








